lunes, 11 de octubre de 2010

Retomando

Honestamente, no tengo ni la menor idea de cómo empezar a escribir esta entrada, pero sí sé a dónde quiero llegar.

Primero que nada, no vengo a justificar lo injustificable acerca del por qué ya no escribo tan seguido, no, sino que pensaba dejar este bló en standby hasta que un día me hartara de él y me armara de valor para darle 'click' al botoncito 'eliminar' que aparece cada que uno ingresa a la página de blogger.

Segundo, me habían cuestionado acerca de lo sombrío, por no decir deprimentes, que se habían vuelto mis escritos. Estoy consciente de ello. Lo cierto es que, sí, pasé por una etapa extraña, de sucesos inesperados, que alteró mi entorno, tocó algunos puntos de vista que tenía acerca de ciertas personas y cosas, y que termino jodiéndome los estados de ánimo. Me di cuenta que no sé cómo lidiar con la frustración, y en el ir, venir y devenir, me la tomé muy en serio y dejé varias cosas que me gustaba hacer (entre ellas, el escribir en este bló).

Y en el estar volviendo (y no las tripas), me encuentro en ese proceso de reinventarme. He vuelto a tocar la guitarra, la cual no me perdona todo el año que no la pelé, así que a re-aprender todas las canciones (de paso, espero agregar varias nuevas a mi repertorio); a desenpolvar los lápices y cuadernos donde dibujaba bocetos y otros personajes que esperan ver la luz algún día; y he decidido retomar mis dos blós con el mismo cariño, ímpetu e ingenuidad, con el que me decidí abrirlos.

Aclaro: algunas veces escribiré casi a diario y otras no, algunas veces escribiré cosas que serán brillantes y otras no, algunas veces escribiré cosas que pensaré que son estúpideces hasta que alguien más me haga ver lo contrario y viceversa, algunas veces me leerán alegre y otras seré una nube vestida de un gris azulado, algunas veces me leerán muy up close and personal y otras seré un mensaje cifrado; porque por algo son las CONFESIONES a la taza del baño, y decidí, desde el primer día que este changarro se abrió, que las entradas serían mis escritos que están perdidos en varios cuadernos, que escribiría acerca de cosas que marcaron mi vida, y que este sería un lugar muy personal (por algo abrí el otro bló donde digo estupideces sin sentido), por lo tanto también este lugar sirve como un espacio para desahogarme de las ignominias diarias, y esperemos que esto último sea en menor medida, pero así será.

Algunas cosas, posiblemente, no cambien, como mis alusiones a la cafeína, a la muerte, o al suicidio. La cafeína, es algo que me encanta desde temprana edad (hasta la fecha le pregunto a mi madre que cómo fue posible que me hiciera caso y me sirviera café cuando se lo pedía a los seis años). Acerca de la muerte o las tendencias suicidas, no es que tenga la intención de hacerlo, o que tenga tan pocas expectativas como para desear mi muerte, no. La muerte es un tema que siempre me ha llamado la atención por el cliché de saber qué hay más allá de ella, y cuando hablo del suicidio, no lo entiendan como algo literal, me refiero a matar el paradigma de lo que uno es, matarse uno mismo, para recoger los pedazos y volver a empezar, en todos los aspectos de la vida.

Sí, también habrá más gris azulado en este bló, el cómo empecé a abusar de este color... ésa es otra historia.

Salud.

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