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miércoles, 24 de marzo de 2010

Tardes

Disfruto las tardes, me encanta estar en la sala con la luz apagada y los últimos rayos de Sol colándose discretamente, tiene un tinte de melancolía disfrutable. La luz es tan tenue que le da a los objetos inertes de la casa un toque de pasividad, como si estuvieran en paz y armonía con el decorado. El teléfono reposa sobre la mesa y podría invitarle a la segunda un café en cualquier momento, mientras los discos y los libros parecen reconciliarse y perdonarse sus errores pasados. Y así todos los muebles y objetos descansan como compañeros inseparables.

Sólo el monitor de la computadora continúa en su exhilio, es el anarquista del cuarto a media luz.

viernes, 17 de abril de 2009

No preguntes

No me preguntes acerca del amor porque seguramente veré las cosas muy distintas a como tú lo haces. No preguntes por qué mis respuestas serán todo aquello que no quieres escuchar.

No me preguntes acerca de que tan enamorado(a) te ves porque -créeme- muy pocas parejas merecen mi respeto, y a ti no te veo 'brillar' cuando sonríes.

No me preguntes por todo aquello que esperas sea aprobado por los demás porque, puede que por amargado o realista (un pesimista mal disfrazado), yo no me mostraré conforme con lo que no puedes dar, e insistes en creérlo a la inversa.

No me preguntes por gustos musicales, los míos son 'raros'. Únicamente trataré de metértelos a la fuerza.

No me preguntes por temas religiosos o políticos, me causan flojera, y haré uso de mis chistes ácidos para hacerte desistir de cualquier intento por debatir acerca de los mismos.

No preguntes acerca de mi opinión sobre la humanidad porque, al igual que Dr. House, te diré "la gente no cambia, tómame como ejemplo, no dejaré de decirte que 'la gente no cambia'".

No preguntes qué tan malo, ojete o mamón, de mente cerrada, o qué tan sarcástico puedo llegar a ser. Lo más seguro es que te conteste de forma exagerada, o que mis superlativos sean inversamente proporcionales a los adjetivos que emplee.

No preguntes por qué -a veces- suelo odiar a la sociedad, por qué me gusta sentirme como un fantasma, y que nadie me note, por qué me manejo -también- un perfil bajo. Simplemente me canso de ser humano (como dice Neruda).

No me preguntes, porque no te voy a responder esas cosas. Se me hacen tan obvias.

No preguntes, que yo solo me sé de explicaciones. Así soy, así me hice, y ha sido todo un arte, en mi caso, hacerlo.

No preguntes, porque yo sé de contestarme.

domingo, 22 de febrero de 2009

Espacios en blanco

Mi musa se encuentra durmiendo en mi cama, esperando por mí. Se fue a dormir sola y visiblemente molesta porque, durante varias semanas, no le he puesto la atención debida. Yo le digo que es por el portafolio de trabajos que tengo que terminar urgentemente, que si las clases para mis 'mostritos' de la universidad, que las ilustraciones que hay que entregar el próximo mes, o que si el logotipo por trabajar. Ella se enfada, se fastidia, con razón justificable, y amenaza con abandonarme un día de estos. Entonces, hago un receso para jugar un rato con ella, y después de varios intentos fallidos:

"Raro, es el adjetivo más recurrente para..."
"Cuestan trabajo estos días porque..."
"Me gusta cómo suena 'bajo presión', es un término bastante oportuno cuando..."

Y nada, mi cerebro se encuentra molido por tantas ocupaciones. Encojo los hombros y dirijo la vista hacia otro lado, no puedo mirarle a los ojos. Ella me da un beso tierno en la frente y se va a dormir. Es su forma -muy peculiar- de manifestarme su enojo.

Quiero decirle que espero terminar esos escritos, tal vez algo como "gorrión gorrión", mínimo; que los 'mostritos', y los demás proyectos, merecen algún comentario. Y sé que encontraré algún tiempo para 'bitacorarlos'.

Quizá no lo sabe, pero la extraño mucho.

viernes, 9 de enero de 2009

La puerta de al lado

El azar vino a tocar a mi puerta, llevaba bajo el brazo las fotos de un pasado inmediato que quemé por matar misericordiosamente al bicho del recuerdo.

Mientras yo observaba a través de la mirilla, se me ocurrió preguntar "¿quién es?" al mismo tiempo que abría la puerta, olvidándome por completo del letrero que colgaba de la manija y dice "no molestar", y que yo había colocado varios meses atrás para evitar esas visitas sorpresivas e incómodas.


Debo ser demasiado cortés... o demasiado pendejo.

lunes, 22 de diciembre de 2008

El bastardo que llevamos dentro

En ocasiones podemos comportarnos como unos malditos bastardos. Yo suelo esmerarme en ello, y no por el trillado y recurrente pretexto de 'el mundo me hizo así'. No. Es algo que ya estaba allí, gestándose, incubándose. Como un cáncer extendiéndose silenciosamente, fue sólo cuestión de tiempo para que se manifestara por completo. Puedo sentir ese cosquilleo incesante recorriéndome y tratando de escurrirse por cada uno de mis poros, desesperado, escapándose.

No es del todo malo... es selectivo y de gustos muy refinados.

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Una noche cualquiera

Una noche cualquiera...

El azar viste de gala para salir a jugar con los recuerdos, los rencores, los fantasmas, y la fantasía; mezclándolos, tragándoselos y lamiéndolos con ternura.

Las estrellas conspiran en contra y a favor de uno para colocarlo en la línea de fuego de unos labios desgastados, olvidados, marchitados, proféticos, desesperados, impacientes, o malgastados.

Se confunden los encuentros y las despedidas, desencuentros y bienvenidas, las consecuencias y las ilusiones perdidas, y los años y la sabiduría.

No queda de otra que encoger los hombros y preguntarse mil cosas sin respuesta, y sofocarse con las respuestas obvias.

Es un buen momento para hacer las maletas, despedirse de un cuarto oscuro y salir de viaje, lejos, lejos del injurio de las frases nocivas, las palabras sádicas, y las vecinas deprimentes.

Sirve para el encuentro con uno mismo, y para darnos cuenta que uno es sólo el reflejo de aquello que no se es.

Ese 'algo' que viene por mí, va a alcanzarme.

viernes, 14 de noviembre de 2008

After hours

Que la vida comienza después de los treinta... cierto.

Pasados varios días de haber cumplido 33 primaveras, tirándole a otoño mientras llega el invierno y con la presión de tener que aprender a multiplicar los peces antes de ser crucificado, tengo una perspectiva totalmente distinta de la vida (el post ególatra y cursi correspondiente a la fecha fue omitido por obvias razones, además estaba demasiado ocupado matando unas cuantas botellitas como para atender el bló).

La crisis de los 'tás', la cual nunca llegó -afortunadamente-, es un recuerdo más obsoleto que el Fabuloso Fred; los converse rojos han recobrado su brillo y ahora los calzo con harto orgullo; los tenis azules hacen juego con la colección de calcetines coloridos; me encuentro feliz por mi trigésimo tercer mes de embarazo (o que alguien me explique el por qué de tantos antojos); ya no me preocupa el Alzheimer, ni el aparato locomotor, ni las lesiones, y todas esas cosas que se me echaron a perder después de los treinta, pues ahora se me descompuso el sentido del humor y disfruto bastante de la acidez y el sarcasmo; ya no me levanto de la cama con la pesadez en el cuerpo, ahora me espero hasta que el cuerpo esté listo y preparado; y me he vuelto adicto al té Lipton.

Soy todo un rebelde. ¡Wow!

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Días exraños

Quisiera saber de dónde viene esta pesadez, este aire viciado, los cambios bruscos de ánimo.

Deben ser las despedidas postergadas, el calentamiento global, el cortar con los lazos afectivos no-recíprocos, la indiferencia -mía- hacia el mundo, los días destructivos, el 'valemadrismo' cotidiano, o los astros...


...o tal vez al inconsciente ya le empiezan a pesar los años.

jueves, 16 de octubre de 2008

Plaza Sésamo Pro

Después de estar trabajando en la traducción de distintos textos, me llega uno acerca del concepto 'adentro/afuera' de la lengua Cora. Para cuando terminé de hacerme bolas con la relatividad en el uso de ambos términos (que si está fuera del campo de visión, que si la accesibilidad, penetración, alcance de la predicación, y otras cosas), sentí que estaba en una especie de Plaza Sésamo de Estudios Avanzados; el cuadro me resultó de lo más bizarro.

Para empezar, el 'mostro' Come-Galletas sería algo como Armando Hoyos, y egresado de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM; el Conde Conté, un físico matemático salido de las filas del IPN y empecinado en comprobar la Hipótesis de Riemann; Enrique y Beto, un diseñador y un comunicólogo (con eso de que se llevan tan bien) discrepando acerca de las teorías de comunicación y discursos de masas; Abelardo, un sociólogo que siempre estaría desafiando a las vacas sagradas de las teorías sociales; los cortos acerca de los colores tendrían que considerar el valor denotativo y connotativo del color, y ser definido en términos básicos de color (los números, cerca/lejos, etc., tendrían sus respectivos análisis).

Si pensaban que me había olvidado de Elmo, él sería un marihuano, de rastas, 'piocha' y huarache, que se la pasaría dilucidando acerca de la vida, teología y otros temas relacionados (porque el programa debe contar con una formación completa).


O bien, tal vez, sólo tal vez, me he saturado con tanta traducción.

jueves, 12 de junio de 2008

Chachalidades

Más reflexiones (des)variadas.

Para los realistas

El realista es un pesimista mal disfrazado.


Poesía barata para fumadores

Ceniza que yaces en el cenicero
cenicero donde ceniza yaces
ceniza que cuidas el cenicero
ceniza, ya haz las paces.


Recuerdos

Si “recordar es vivir”
olvidar debe ser morir... o la eutanasia.


Del tío Gabo

Ignorancia e indiferencia: no sé y me vale madres.


Coca Cola

Honor a quien honor merece. Y los tipos de la Coca Cola Company son unos genios. Mira que lograr que la gente consuma una cosa que no es sana, es negra y hace hartas burbujitas...

viernes, 23 de mayo de 2008

Otras chachalidades

La trascendencia del puto

No recuerdo en qué ocasión, en dónde, en qué circunstancias, ni bajo el influjo de qué sustancia tóxica, alguien me comentó que una de las groserías que más le encantaba era "puto", pues era la peor manera en la que podías llamar a otra persona -más efectivo aplicado a otro hombre-, y también era la más ofensiva, después de la ya tradicional mentada de madre. Yo no creo que sea la segunda grosería más ofensiva, pero sí considero que es de las más recurrentes en la lengua española.

Puto es empleado para llamar a la persona que es cobarde, aquella que no responde por sus acciones y que no se faja los pantalones ante las decisiones importantes o situaciones difíciles. Puto, es la mejor forma de ofender la hombría de todo varón que se jacte de ser un 'macho'. Puto, desgraciadamente, también es sinónimo de 'joto' y 'maricón', mismos que son aplicados en forma despectiva hacia los homosexuales. Aunque en este último punto, deberíamos señalar una discrepancia del uso común de la palabra: si 'puta' es la sexo-servidora, o la mujer que se mete con varios los hombres, entonces 'puto' tendría que ser exactamente lo mismo sólo que en masculino.

Puto también tiene otros usos: como protocolo social, "¿quihubo puto, cómo estás?"; como invitación a realizar actividades recreativas, tales como las peleas y apuestas estúpidas: "¿pues qué pedo puto?", o "no le saques puto"; como comparativo: "perdón por llegar tarde pero es que había un puto tráfico..." (en este caso, 'puto' equivale a más que "mucho", pero menos que "un chingo"); y como superlativo: "¡pinche puto cabrón!", mismo que es el superlativo para ese hijo-de-la-chingada-culero-mamón-de-mierda-que-te-caga-los-huevos-y-te-cae-en-la-punta-de-la-verga.

De igual manera, puto juega un papel importante en la sociedad mexicana: los putos impuestos, la puta crisis, la puta inflación, la puta televisión, los putos baches, el puto segundo piso del Periférico, los putos políticos (los putos más famosos), etc.

Tal es la trascendencia del puto en nuestra vida cotidiana, que puto es el que no brinque y el que no salte. Puto, el que no grite y eche desmadre. Puto, el güey que quedó conforme. Puto, el que creyó lo del informe. Puto, el que nos quita la papa. Puto, también todo que lo tapa. Puto, el que no hace lo que quiere. Puto, puto nace, puto se muere...

domingo, 11 de mayo de 2008

Más chachalidades

Razonamientos cuestionables a cuestionamientos comprensibles (¿o era al revés?)

De los amores

¿Cómo sabes cuando llegó la persona correcta a tu vida?
No sé, pero deberíamos tener una alarma como la del microondas, aunque seguramente la vida correría así de aburrida.
No hay como la incertidumbre de jugarse el albur.


Espontaneidad

La espontaneidad es algo así como cuando pretendes no saber que una de tus amigas está embarazada, siendo que semanas antes, Chuchita, Conchita, Samuel y Jorge, te avisaron y te pusieron al corriente.
Lo peor de estos casos, es cuando te sabes ser el padre de este desaguisado.


El destino

Lo fascinante del destino es que para lo adverso siempre llega a la hora pactada.

La comunicación móvil

Hija de la telefonía celular...
¿a dónde miran tus ojos cuando traes el aparato apagado?


Problemas de comunicación

Me resulta gracioso saber que cada vez que dices: “me siento sola”, yo entiendo: “ven a rescatarme”.
Y lo que realmente dices es: “quiero estar sola... no molestes”.

jueves, 17 de abril de 2008

Chachalidades

Hay quienes se la pasan haciéndose manualidades en sus ratos de ocio, yo disfruto haciéndome 'chachalidades'


El exquisito gusto del masoquista

Esta tendencia suicida del ser humano es bastante curiosa, divertida y digna de estudio.

Ante el peligro inminente tenemos, por ejemplo, un camión acercándose a velocidad imprudente -con un conductor no tan imprudente pero si muy' ojeis'- puesto a embestirnos y a dejar bastante mancillada la soberanía de nuestra humanidad; nuestras opciones son: a) correr y salvarse, y b) quedarnos petrificados, presas del miedo, y permitir que el camión nos deje embarrados en el pavimento. Idiotamente siempre escogemos b). Aunque habemos otros, más estúpidos, que elegimos c): ninguna de las anteriores, pero igualmente permitir que el camión nos embarre, o que mínimo nos saque un susto.
Este ejemplo burdo también sirve para ejemplificar las relaciones interpersonales: ante una persona que nos significa un peligro inminente para nuestra psique, en lugar de correr y salvarnos, terminamos embarrándonos. Habemos otros, más estúpidos, que elegimos c): ninguna de las anteriores, pero igualmente permitirnos que nos siga jodiendo la existencia y, aún así, jodernos la existencia.


Acerca de las musas


Hablando de las musas con un amigo, no pudimos evitar una pregunta importante, y posiblemente misógina: ¿En qué momento las musas dejan de ser putas y dónde comienzan a ser mujeres?
Su respuesta fue sencilla y con tintes de complejidad: las musas al ser putas, implica que son mujeres; pero no por ser mujeres son putas.
Y de las musas, ¿cuáles son las más putas?
Seguramente las que inspiran a varios.


Viejas (y malas) costumbres

El problema de acostumbrarte a las cosas, es que te malacostumbras.

Cuando te malacostumbras, es muy fácil llegar a la indiferencia.
Y una vez instalado en la indiferencia... finalmente llegas a un punto donde, simplemente, te deja de importar.


Suicidio Kitsch

Harakiri con pluma multicolor

imitación de bugambilia
suicidio ‘kitsch’.

jueves, 10 de abril de 2008

Chachalidades

Un rinconcito para reflexiones (des)variadas.

¿Insomnio?

Martes, 1:40 a.m.


Muy temprano para declararme con insomnio, muy tarde para hablar de una vida social activa...
Tal vez sean los litros de café que ingerí a lo largo del lunes...


Lógica aplicada

Mi madre me enseñó que si no tienes nada bueno que decir acerca de alguien mejor no lo digas...
Ahora entiendo por qué soy el más callado de todos mis amigos...
Y lo reducido de mi inexistente círculo social...


Relaciones humanas

Me he dado cuenta que a veces me hace falta ser más estúpido para poder relacionarme con otro ser humano.

Que tengo que reprimir mi persona si quiero ser aceptado en todos los círculos sociales.
Fingir que soy una persona completamente contraria a mis convicciones con tal de que me consideren alguien 'cool'.
Convivir con la superficialidad, la vanidad y el materialismo para vender barata mi felicidad.
Actuar igual que la gente que habla como si tuviera pleno conocimiento de todos los temas para ser tomado en cuenta.

Creo poder lograrlo...

Ese día también necesitaré algo de hipocresía, para poder mentarnos la madre y mandarme al carajo con una sonrisa...